Kickstart the golden generator

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Sweet talk but don’t intimidate her

¿Es Kickstarter la respuesta a todos los problemas? Así parece.
¿Es Kickstarter el JC que nos va a salvar de Bob Page? Así parece.

Hace unos días se cumplió la fecha límite para el proyecto de traer una release internacional física de Time of Eve… algo que creo que merecía por lo menos un post en este sitio pa’ que la cifra aumentara unos 200K USD (yo sé que nuestros lectores son muy generosos)… pero, usted sabe, stuff happens.

La misma stuff que provoca que aún no vea esta película (y otros trabajos) de Yasuhiro Yoshiura. Usted sabe, de esos momentos en que de repente llega a su mente “debería de ver más ciencia ficción para mantener mi street cred“, busca títulos y los mete a un .txt… pero simplemente, la oportunidad nunca llega por la misma razón en que no terminó de ver esas otras series que iba a ver para aumentar su “mecha cred“.

Sin embargo, no estoy escribiendo esta entrada para hablar del director o la película. Lo curioso del asunto es que este es el segundo proyecto con relación directa a la industria de la animación japonesa en Kickstarter (que yo tenga memoria)… en menos de 1 año. Es el segundo creador de ese que ve al crowdfunding como una opción viable y mucho mejor que hablarle a Funi o a Sentai Filmworks pa’ que se encargue de la chamba. Un servicio creado en 2009 fue mucho mejor que empresas con mayor experiencia en ese medio y con mucha más antigüedad.

Esto da mucho de que hablar… temas que serían copias al carbón de todo lo que se habló cuando varios developers de vg’s se cansaron de las negativas de los corporativos y decidieron que era mejor idea hacer un pitch al público que a un pelao en traje y corbata que solo le importan las ventas.

Y eso es una verdad cruel pero sin dejar de ser cierta. Muchas ideas mueren mucho antes de ser desarrolladas por cuestiones como “no tiene público aparente”, “no es Call of Duty“, “es terreno riesgoso”. Al igual que muchas ideas ya desarrolladas, creadas y vendidas sólo porque dem gringos can’t handle loli NTR.

Para el fan pueden sonar excusas estúpidas. Pero, pensando detalladamente, son argumentos con una pizca de validez: no hay lonche gratis y en estos tiempos es mejor sacar un bodrio insípido pero generador que algo exótico que puede llegar a servir solo de casa de arañas.

Y es ahí donde entra Kickstarter y muchos otros sitios de crowdfunding. Eliminan un componente de la cadena para acercar audiencia con creadores. De esta manera, tu pitch será visto por los compradores potenciales y la mayor parte del presupuesto para tu proyecto será de gente con compra ya asegurada. Básicamente, tus números ya están tablas y ni siquiera has empezado a trabajar. Con el adicional que a lo largo de la producción (y tiempo del funding) tendrás interacción directa con tus compradores y podrás mejorar tus resultados evitándote eventos penosos como “esto no es como el demo”.

Sin embargo, en el caso de Kickstarter se requiere un paso que puede ser fundamental para mucha gente: deben ser residentes de los US o UK (por el momento). Algunos creadores no tendrán problema con esto, otros tendrán que buscar un lazo con alguna compañía de esos países y entonces tendrías que entablar negociaciones que se supone querías evitar. Claro, existen otras plataformas como indiegogo que no tienen esas limitante pero; en mi opinión personal, veo a Kickstarter como una plataforma más popular y al final eso se traduce en mayor exposición.

Además de nuevos problemas que te vas a encontrar con el crowdfunding: la limitante del tiempo y/o calidad de tu página/pitch (aunque siempre puedes re-lanzar el proyecto), las pérdidas que se tienen debido al porcentaje que se queda el servicio, gente que no paga su pledge o la modifica de último momento y el problema que se genera si te excedes en costos de producción (raro y no deberían suceder pero shit happens).

Y es aquí donde aparecen estas dos campañas: Kick-Heart y Time of EVE. Dos proyectos que toman dos temas diferentes.

Primero, Kick-Heart: una animación nueva de un director conocido apoyado de un gran estudio de animación. Los riesgos y desafíos eran mínimos e incluso así lo escribieron en su página de proyecto. El problema en cuestión era el estilo de animación y los detalles que existen al crear una nueva propiedad intelectual (recibimiento del público, fans potenciales…) que iban en contra del modelo actual (crear una animación de algo establecido).

Kick-heart tenía como propósito secundario ver que tan viable era esta opción de crowdfunding para proyectos de directores novatos. Básicamente, esto abre una puerta para todos esas animaciones similares a Kick-Heart para que no mueran en una sala de juntas y puedan tener una oportunidad de pelea… con el adicional que estas generando nuevos nombres y talentos.

Segundo, Time of Eve: una serie/película de culto fuera de Japón (si tiene fama o no en Japón es irrelevante para este caso). A pesar de tener un lanzamiento digital por medio de Itunes, la gente quería algo físico. En este caso, la propiedad provenía de gente sin gran reconocimiento ni un estudio detrás de ellos. Su riesgo principal, además de los costos de un lanzamiento internacional, se concentraba más en los derechos de la animación. Si se apoyaban de una compañía productora, tendrían que decirle adiós a sus derechos en ciertas regiones del mundo por un largo lapso de tiempo.

Time of Eve tiene como propósito darle a un pequeño grupo de gente el dinero necesario para poder solventar los costos de un lanzamiento internacional por su cuenta para así mantener los derechos de su creación. Por otro lado, esto les dio mayor control del contenido del disco y su DRM. ¿Qué extras agregar? ¿Subtítulos? ¿Doblaje? y otras preguntas fueron contestados directamente por los fans y compradores. Time of Eve está casi convertido en una historia de éxito y un ejemplo para otros directores y/o IP’s que quieren salir de Japón.

Tenemos dos partes importantes del proceso cubiertas por estas dos campañas: creación y distribución. Dos campañas que fueron exitosas y superaron por mucho su meta inicial. Es un buen inicio y sería ideal que los estudios continuaran este flow y cada vez veamos más proyectos… y, ¿por qué no? Ver que esto se expanda a campañas de mangas, novelas ligeras, videojuegos con sello “galápagos”…

Entonces, ¿es el crowdfunding el futuro para la animación y/o la alternativa a las licencias?

Es una buena herramienta. Pero como toda herramienta, solo le puedes sacar el máximo provecho cuando la usas en el ambiente adecuado y para la tarea correcta. Kick-Heart y Time of Eve fueron exitosos precisamente porque cumplían con estas características. Claro, esto no significa que un kickstarter de Gundam no lo sea… pero quizá las ganancias y/o impacto generado no sean el mismo que por la tried & true formula.

Todo depende si seguimos viendo proyectos de este tipo más seguido o al menos, que Production I.G. sea fiel a su palabra. Lo mejor es que ya contamos con buenos cimientos para el futuro y eso es lo más importante.

Ligas de interés: Campañas (finalizadas) de Kick-Heart y Time of Eve

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